Sin palabras

edward-hopper-para-sin-palabras¿Cuántas veces María se mira al espejo? Cuatro, cinco, seis… no sabe, pues ya ha perdido la cuenta, ha perdido el control sobre sus propios actos. De hecho, perdió el control hace meses, muchos meses… tal vez no tantos. Siete meses pueden ser demasiados cuando uno es infeliz y un suspiro en la vida cuando estamos dichosos.

Por eso María no sabe si siete meses son muchos o pocos, pues unas veces ha sido la mujer más feliz de la Tierra (así, en mayúscula, pues no nos referimos a la tierra que pisamos, sino a la que habitamos); y otras veces se ha sentido desdichada, muy desdichada. Sigue leyendo

Mi amada Raquel

image111sVolví cada noche a nuestro lugar de encuentro. Te esperé día tras día durante una semana. Me sentaba en la misma mesa que tantas veces habíamos ocupado tú y yo; el camarero ya no me preguntaba qué quería. A veces, entornaba la mirada hacia arriba, como cuando vemos a un loco; otras se compadecía de mí.

Cada día, a la misma hora, en la misma mesa al lado de la ventana para verte llegar. Pero no viniste nunca. Dejaste de coger mis llamadas, dejaste de contestar mis wasaps; ignorabas mis correos electrónicos. Me desesperé y cuando ya no pude esperarte más en el bar, fui a buscarte a tu casa. Sigue leyendo