Cuaderno de bitácora del confinamiento (una de vecindario)

21 de abril, 2020

Bueno, ya os he hablado de algunos de mis vecinos de este edificio, que yo daré en llamar de la Rua del Chicharro (un galleguismo con el sustantivo por el que se conocen a los santacruceros, chicharreros). Pues bien, desde mi casa, un piso más abajo y a la derecha, viven dos mujeres.

Una de ellas, bastante poco amiga de sus amigos, que en varias ocasiones ha tenido broncas con parte del vecindario: que si la música, que si hablas muy alto, que si haces ruido en tu casa, que si la gata maullaba (esa era yo), amén de que pocas veces saluda, o lo hace de mala gana, si te la cruzas en la escalera o en el ascensor.

Pues ahora resulta que la mujer que todo le molesta se instala cada día, repito cada día y varias veces, al lado de la ventana de la cocina para hablar por teléfono… a voz en grito. Yo desde mi terraza escucho su conversación con absoluta nitidez, tanto que me dan ganas de replicarle en algún momento, como si la conversación fuera conmigo.

Con esa claridad con la que se comunica la he oído hablar pestes de los políticos, aunque para ella los peores son los de izquierda, “y así se lo dije a la otra, que menuda comunista que es”, le decía un día a su interlocutora (sé que era mujer por la conversación que tenía). El otro día aseguraba que este es un país de cafres, pues si a ella le dejaran salir a la calle, se daría una vueltita de una media hora y sin acercarse a nadie con las mismas volvería casa, pero “la gente no es así y por eso pasa lo que pasa”. Que traducido quiere decir que la culpa del confinamiento la tenemos todos menos ella, mujer sensata y cabal donde las haya.

Pero el colmo de mi paciencia de escuchante forzosa fue cuando en una ocasión dijo que ella no quería ver más las noticas, pues “todos los periodistas son unos golfos”. ¡Hasta ahí podíamos llegar! Que una tiene su corazoncito y hay cosas que duelen, especialmente que alguien te llame golfa y no puedas replicarle ni espetarle a la cara con esa frase tan manida de “sal a la calle, que te vas a enterar”.

Pero bueno, la esperaré para cuando podamos salir… que dicen las malas lenguas que en Canarias eso podrá hacerse antes… Ventajas de ser territorio rodeado de agua por todas partes.

Aunque, ahora que caigo, si yo la oigo a ella hablar por teléfono, es posible que ella me haya oído a mí en alguna ocasión… Bueno,  mejor me quedo calladita, pues también una tiene sus dimes y diretes con amigos y allegados que mejor no destapar.

Bien pensado, para cuando nos “suelten”, es mejor que nos rijamos por la máxima de que “lo que se ha hecho en casa durante el confinamiento se queda en casa”.

Besos y abrazos.

Cuaderno de bitácora del confinamiento (día veintitrés)

7 de abril, 2020

En toda esta vuelta al confinamiento en ochenta mundos, me he olvidado de hacer mi pequeño homenaje a mis amigos y compañeros de faena, los periodistas. Por que a fin de cuentas una es lo que es, periodista de la cabeza a los pies (y sin querer, me ha salido un pareado). Y de aquellos barros estos lodos.

Me refiero a que de tanto escribir, ahora no paro, no paro… Pero escribir cada día en este diario improvisado me está salvando de la locura (de hecho, no es la primera vez que la escritura me salva de mí misma). No siempre estoy ingeniosa, ni tengo chascarrillos divertidos que contar, pero que el buen humor no decaiga nunca.

Y volviendo a mis compañeros de los medios, que están haciendo un trabajo extraordinario para lograr que todos estemos bien informados (no se recomienda el exceso de información sobre datos de la Covid-19, por lo que las ruedas de prensa del Gobierno os las podéis saltar, una sí, cuatro no), hoy uno de esos compañeros, Braulio Trujillo de Radio Ecca, me ha entrevistado para hablar de mi blog y otros menesteres. Tengo que decir que esta entrevista ha sido gracias a mi querida amiga de Radio Ecca Olga de Fuentes, a quien también quiero mencionar aquí.

A ellos y a todos los demás compañeros de profesión que, día a día, me ayudan a hacer mejor mi trabajo, mi reconocimiento público.

Os dejo el enlace de la entrevista, por si tenéis curiosidad, toda vez que también he hablado de mis más que queridos seguidores/lectores, pues sin vosotros yo sería como un jardín sin flores: para escuchar la entrevista pincha aquí.

Y hoy finalizo cantando ¡¡¡¡feliz cumpleaños, Itziar!!!!, que hoy cumple taitantos y que lo va a celebrar por todo lo alto… Creo que se va a subir al tejado de su casa para bailar un son cubano con su pareja, Sadiel.

Divertiros, jovenzuelos, que la vida son dos días.

Abrazos, besos y otras candilejas.

Nota: la foto que ilustra esta entrada es de una web que se llama… ¡Marisma Family! ¿Qué os parece?, tengo franquicias por el mundo y yo sin saberlo. Es lo que tienen los confinamientos, que nos llevan a descubrir cosas asombrosas.