Cuaderno de bitácora del confinamiento (una de Historia)

29 de abril, 2020

He estado pensando, de hecho hace más de un mes y medio que me ha dado por pensar como a todo el mundo… Bueno, decía que he estado pensando que estamos escribiendo, sin saberlo, un acontecimiento que va a pasar a la Historia.

Así es, Historia con mayúscula inicial, pues igual que ahora estudiamos y hablamos sobre, por ejemplo, el Descubrimiento de América o la Revolución Francesa o la Primera Guerra Mundial, circunstancias que cambiaron el acontecer de los hechos, generaciones futuras estudiarán y hablarán sobre la primera pandemia en la era de la tecnología, de la globalización y de la robotización.

El mundo nunca había disfrutado mayor calidad de vida –al menos en una tercera parte de este mundo- y es justo en este periodo halagüeño y confortable en el que un peligroso virus viene para frenar en seco la vida de millones de personas, sin distinción de países, razas, clases sociales o condición sexual (salvo que la covid-19 se ceba más, y con diferencia, con hombres que con mujeres, el virus será malo, pero no tonto…).

No sé si os sirve de consuelo saber que vamos a pasar a la Historia, aunque cuando se hable de ello, cuando todas las teorías, conspiratorias o no conspiratorias, se desvelen; cuando se levanten los secretos de sumario es posible que algunos no podamos decir “yo estaba allí…”, pero lo dirán nuestros descendientes por nosotros.

Algún día, la Historia pedirá responsabilidades, y se sabrá cómo y por qué se hizo lo que se hizo, en qué nos equivocamos, en qué acertamos y cuáles fueron las consecuencias de dichas decisiones para el futuro.

Un futuro que se escribe cada día, pero tenemos que recordar que lo que hoy somos y lo que hoy tenemos es el resultado de decisiones que tomaron nuestros antecesores en el pasado. Y de la misma forma, de cómo hoy gestionemos este momento tan difícil que nos ha tocado vivir, dependerá el futuro de nuestros nietos, pues nuestros hijos forman parte de la tripulación del “barco de la pandemia”.

De las decisiones que tomen ahora quienes tienen la responsabilidad de hacerlo, dependen ese futuro del que hablo. Y corregirme si me equivoco, pero, tengo la sensación, de que el Gobierno español no será el ganador a la mejor gestión de la covid-19.

En cualquier caso, es mucho lo que nos jugamos en estos momentos, y yo espero, y deseo, que en el tablero de ajedrez de la política actual no sean los peones los que se coronen y se coman al rey (no en el sentido monárquico del término) porque las principales piezas del tablero estén fuera de juego.

Os mando besos mientras sigo pensando.

El periodismo abdica la correcta comunicación

el reySustos aparte por la noticia de que el rey Juan Carlos I abdica la Corona en su hijo, el hasta ahora príncipe de Asturias, Felipe, que pasará a ser Felipe VI, con lo que la princesa Leticia será reina, y la infanta será princesa, lo que me preocupa es otra cosa. La prensa, rápida y veloz cual gacela, ha escrito de ello a raudales y las radios y las televisiones han programado información sobre lo mismo hasta la saciedad. Sigue leyendo